Y actualmente lo que se dice es que la educación, cuando se hace con las artes, primeramente es una educación que es con las materias concretas. Para
Howard Gardner, hasta la inteligencia es concreta, no es abstracta. Cuando nos situamos en la labor de contextualizar, es que en los aprendizajes no hay saberes absolutos, ya no hay culturas absolutas, sino que hay que contextualizar el saber. Incluso hasta el conocimiento científico actualmente dice que ha elaborado un nuevo tipo de conocimiento, porque no hay conocimiento científico que no esté alimentado por medio de un afecto, incluso a los métodos que nos dieron en la escuela, que decían que había método inductivo y método deductivo, se agrega un nuevo método, que es la abducción o retroducción, que son las ideas que pueda tener un humano, con base a un estado emocional con alguien muy concreto, en el cual descubre todas las relaciones con las cosas, lanza una hipótesis que a veces le cuesta demostrar, pero ha comprendido como una textualidad que no se da con ningún método, si el individuo no ama eso que ha descubierto o esa actividad por la cual ha llegado a este descubrimiento.
Entonces, esto nos hace decir que la pedagogía seguirá siendo personal, la reconstrucción de otro humano tiene que ser personal, la relación casi erótica que pensaron los griegos entre alumno y profesor sigue vigente con la inteligencia emocional. Somos humanos, y nuestros modelos tienen que ser los humanos. Nunca las máquinas podrán enseñarnos nada. Son solamente instrumentos que deben ser usados en favor de la humanidad.
La cultura del cuerpo: el futuro de Prometeo y Durga
Documental Escola de Expressió Carmen Aymerich, Barcelona
Televisió de Catalunya (2005
Comments