Todos nosotros llevamos partes de nuestro pasado con nosotros en forma de memorias. Nuestras memorias, aún siendo imágenes exactas de sucesos y cosas previas, son imágenes y no los sucesos en sí mismos. A menudo estas imágenes y fantasías de lo que llamamos memorias son muy diferentes de las cosas y acontecimientos que realmente sucedieron. Algunas personas están tan cargadas con el pasado y tan comprometidas con sus memorias, que tienen muy poco compromiso con el presente. Su compromiso con el recuerdo hace algo por usted, y antes de que pueda dejar partir este recuerdo, tendrá que encontrar qué hace por usted, qué necesidad se ve satisfecha, aferrándose a ella.
Puede que de algún modo esté escapando de un presente insatisfactorio hacia el recuerdo de un tiempo más grato. Si es así, usted puede descubrir qué le está faltando a su vida actual. Si se puede llegar a dar cuenta de que estas satisfacciones del recuerdo son un pálido sustituto de las satisfacciones de la realidad, entonces puede encarar el desafío de lograr un presente más agradable para usted en vez de retirarse a los recuerdos.
Si el recuerdo es desagradable, probablemente hay allí una situación inconclusa en la que se estancó y que no expresó completamente. Dedicándose a esta situación inconclusa, usted puede redescubrir estos sentimientos no expresados y permitirles completarse.
John O. Stevens
Cuatro vientos editorial (1976)
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