Mutaciones
Mi corazón diseminado en todos los puertos, con la palabra abierta en el oleaje. Me levanto y escucho voces extrañas. Tomo por confidentes a las olas, digo flores como dinamita sin contaminaciones peligrosas. Sin embargo, algo ocurre ahora y siempre.
Atento a los movimientos del sol, nunca ví a los pájaros. Súbitamente, desperté frente a mí. Allí se prolongaban tejidos secretos, sueños de una vida anterior. Cierta madrugada que no termina nunca y un mismo grito de la sangre.
Estoy separado de mí mismo. Señor de las árboles, el viento se inclina entre las hierbas. Soy de los últimos guerreros. Armado hasta la muerte. Vigilando un horizone que no es más que la memoria.
Rumor de ola cerrada. Soplo de peces más antiguos que la vida. Y el oro de la luna bajo una lluvia demente.
César David Rincón
Nueva Poesía del Zulia
Universidad del Zulia, Maracaibo (1966)
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