La hermana de
David Hockney, según dice el propio Hockney, cree que Dios es el aire, el espacio entre las cosas. de este modo, todo está enraizado o moviéndose en Dios. Es una idea muy cercana a la percepción de los pintores, ¿no te parece? no porque los pintores sean necesariamente creyentes, sino porque el espacio invisible es el que siempre están intentando pintar. Sólo el espacio (sea el tipo de espacio que sea, de Tintoretto a Morandi y de Morandi a Matta) puede dar unidad a sus trazos y manchas.
No se puede definir un cuadro haciendo una lista de lo que hay en él, ni siquiera enumerando todas las pinceladas: un cuadro se convierte en lo que es de acuerdo a cómo mantiene unidas las cosas, o a cómo no consigue mantenerlas unidas. Esto es lo que las escuelas suelen llamar "composición". !En su sentido académico, la composición es rigor mortis! No, es el espacio el que lo mantiene todo junto, cada vez de una manera singular. De igual modo, el fracaso de los cuadros es siempre el resultado de un espacio mentiroso. El espacio juega con nosotros, los pintores, todo el tiempo. Así que rezamos al espacio.
Parece que en la isla tu plegaria fue escuchada. !El espacio estaba allí antes de que utilizaras la pintura! Estiraste el brazo, pincel en mano, y el espacio lo sostuvo mientras tocaba el lienzo. El primer habitante del espacio tuvo que ser la luz. En estos cuadros de la isla, la luz no es la del sol, sino la del propio espacio.
!Cada uno de los rincones que encontraste en la isla se ha convertido en un animal! No sé decirlo de otra manera. Roca, mar, arena, espuma, hierba, colina, sendero, horizonte, hechos unos por el espacio, se tornan en cada lienzo una sola criatura viva, con su propia voluntad, sus propios impulsos, hábitos y latidos.
Todo es cuerpo. No porque la "naturaleza" esté viva, sino porque cada uno de tus parajes, cada lugar, ha sido afrontado, arrullado y escuchado, y después perseguido por tí, el pintor. Perseguido a través del espacio, como antes los nómadas perseguían a través de los bosques a los animales de los que dependían sus vidas. Aquí no hay metáfora, es algo que expresan los gestos con los que pintas. !Extraña anatomía! Creo que toda tu vida has visto el universo como el primero y más misterioso de los animales.
Vuelvo a mirar los cuadros-- retratos, paisajes, naturalezas muertas, abstracciones-- que has pintado a lo largo de cuarenta años, e intuyo en todos y cada uno a esa criatura que tratabas de encontrar y de enseñarnos. Es una percepción retrospectiva. No lo pensé en su momento. La iluminación ha venido con tus nuevos paisajes, que están llenos de movimientos y de murmullos que uno sólo puede oír con la oreja pegada contra el vientre de la criatura. La criatura-espacio que todos los pintores quieren atrapar....
John Berger
"Espacio, de una carta a Sven Blomberg" (1995)
Algunos pasos hacia una pequeña teoría de lo visible
Ediciones Árdora, Madrid (1997)
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