cuánto regala al ojo que no se precipita este cielo
Cuánto regala al ojo que no se precipita este cielo que madura lentamente su relato: habría que estarse mirando todo el día, hacia lo alto para captar la sucesión enorme de esos paisajes que, por suerte, se pierden irremediablemente al fin para la página. Maduros en sabe Dios que hendija de la memoria, haciendo de las suyas en qué circunvolación del sueño, esperando quién sabe qué para despertase quién sabe cuando: así es que puede nacer un poema acerca del cielo, de repente, como una nube, a ratos.Rafael Castillo ZapataMecánica Celeste, EstanciasEditorial Equinoccio, USB, Caracas (2009)
What gives much to the eye that this sky matures slowly its story: you would need to keep looking all day, each day, upwards to capture the huge succession of those landscapes which, luckily, are irretrievably lost at the end on the page. Mature in God knows which crack of memory, being mischievous in a roundabout of the dream, waiting who knows what for to awake who knows when: so then a poem can arise about heaven, suddenly, like a cloud, sometimes.Rafael Castillo Zapata
Celestial Mechanics, Rooms
Edirorial Equinoccio , USB, Caracas (2009)



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