razones para votar por Henrique Capriles Radonski el 7 de Octubre, 2012


Aquí van las razones de por qué yo, Fabricio Ojeda Díaz, votaré por Henrique Capriles y no por el teniente coronel Hugo Chávez: 
En primer lugar, porque deseo elegir a una persona cuyo estado de salud no genere la incertidumbre de si podrá o no ocuparse de los asuntos concernientes al Estado. Alguien que no tenga una concepción militarista del poder ni militarizada de la sociedad, que no difunda un discurso de odio y confrontación, sino que por el contrario, promueva, respete y defienda el derecho a pensar diferente, como esencia de la democracia.
Quiero que se acaben las divisiones y enfrentamientos entre viejos amigos, entre hermanos, entre padres e hijos, entre parejas, entre venezolanos; que la violencia no esté a la vuelta de la esquina, y que de nuestro vocabulario se eliminen las palabras guerra, invasión y muerte.
Prefiero votar por un hombre de las nuevas generaciones, nacido en 1972 (seis años después de la muerte de mi padre), con ideas modernas, que no está contaminado con los vicios del pasado ni comprometido con los abusos y desviaciones que se cometieron durante la vieja democracia. Un hombre que en cada discurso llama a la inclusión, a la paz, a la hermandad, a la seguridad, a la inversión en un esquema de garantías jurídicas, a la unión de los sectores público y privado para lograr el desarrollo del país, con empleo digno, sin expropiaciones caprichosas, sin zozobra.
Un candidato que utiliza un lenguaje de respeto, de reconocimiento al adversario, que ha prometido mantener y mejorar los programas sociales ya existentes y crear otros, dentro de un clima de libertad de prensa y opinión, sin persecuciones, sin retaliación. Que siempre llama a la reconciliación de los venezolanos y promete utilizar nuestros recursos para solucionar los graves problemas que nos afectan, y no para financiar proyectos utópicos ni gobiernos y dictaduras extranjeras.
Un joven sencillo, sin poses, con un lenguaje claro, que ha dedicado su vida al estudio, al trabajo y la lucha política, en lugar de disfrutar de los privilegios inherentes al hecho casual de haber nacido -como Bolívar- en el seno de una familia pudiente.
Un venezolano que no se va a volver "loco con los reales" del tesoro público, pues ya lo ha demostrado en los cargos públicos que ha ejercido por mandato popular, como diputado, alcalde de Baruta y gobernador del estado Miranda.
En fin, un hombre que tendrá la responsabilidad de dirigir a Venezuela dentro de un esquema de no confrontación, de tolerancia y respeto hacia los ciudadanos, con servicios públicos eficientes, educación, seguridad, generación de empleo, en paz, pero con mano dura al delito y la corrupción. Eso es lo que necesitamos luego de una etapa traumática de la historia democrática que los venezolanos podemos concluir con los votos este 7 de octubre.

Fabricio Ojeda Díaz
Periodista
Fragmento de una carta publicada en su cuenta de Twitter por Fabricio Ojeda Díaz donde explica las razones por las que va a votar por Henrique Capriles el próximo 7 de Octubre. Cabe recordar que su padre, Fabricio Ojeda, fue comandante del Frente Guerrillero José Antonio Páez asesinado (o ‘suicidado’) en 1966 cuando se encontraba en cautiverio.
Here are the reasons why I, Fabricio Ojeda Díaz, will vote for Henrique Capriles and not by Lt. Col. Hugo Chavez:
First, because I want to choose a person whose health does not create uncertainty about whether or not he can deal with matters concerning the state. Someone without a militaristic conception of power or militarized of society, who will not broadcast a speech full of hate and confrontation, but on the contrary, promotes, respects and defends the right to think differently, as the essence of democracy.
I want the end of divisions and clashes between old friends, siblings, parents and children, between couples, among Venezuelans, that violence not be just around the corner, and that of our vocabulary words like war, invasion and death be eliminated.
I'd rather vote for a man of the new generation, born in 1972 (six years after my father's death), with modern ideas, that is not contaminated with the vices of the past or committed with the abuses and deviations that occurred during the old democracy. A man who in every speech calls for inclusion, peace, brotherhood, security, the investment in a scheme of legal guarantees, for the union of the public and private sectors to achieve the country's development, with decent employment, without capricious expropriations, without anxiety.
A candidate who uses a language of respect, recognition to the adversary, who has promised to maintain and improve existing social programs and to create others, in a climate of freedom of the press and opinion, without persecution, without retaliation. Who always calls for the reconciliation of Venezuelans and promises to use our resources to solve the serious problems we face, and not to finance utopian projects nor foreign governments and dictatorships.
A humble young man, without poses, with a clear language, who has dedicated his life to study, work and political struggle, instead of enjoying the privileges inherent in the fact of being born- like Bolivar- within a wealthy family.A Venezuelan who will not go "crazy with the moneys" of the public treasury, since he has shown in public office jobs he has held by popular mandate, as senator, mayor of the municipality of Chacao and Miranda state governor.
In short, a man who will have the responsibility to lead Venezuela into a scheme of non-confrontation, tolerance and respect toward citizens, with efficient public services, education, security, generating employment, in peace, but with a heavy hand against crime and corruption. That is what we need after a traumatic stage of democratic history in which us Venezuelans can end up voting on this October 7.
Excerpt from a letter posted on his Twitter account, in which Fabricio Ojeda Díaz explains the reasons why he will vote for Henrique Capriles next October 7. It may be recalled that his father, Fabricio Ojeda, was commander of the guerrilla front José Antonio Páez killed (or 'suicided') in 1966 while he was in captivity.

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