por eso dedicamos nuestros libros a los muertos::so we dedicate our books to the dead

 Por eso dedicamos nuestros libros
a los muertos.
Porque tenemos la vana convicción
de que nos escuchan.
Nosotros, cómplices de oficios
menos inocentes,
creemos que seremos dioses
en otros mundos
porque pensamos que la felicidad
es la distancia del milagro
cuando soñamos con una palabra,
cuando vemos alzarse los aviones.

Por eso me volví poeta

porque pasa lento el tiempo en soledad.
¿No es apenas un peligroso instante
lo que sostiene nuestra cordura?
¿No depende la locura
de nuestra única, frágil, cuerda?
¿No pende ella de un solo término,
del preciso término
aquel que nos salva
o nos condena?

Martha Kornblith (Lima,Perú, 1959 - Caracas, Venezuela, 1997)
Oraciones para un dios ausente 
Monte Ávila Editores, Caracas, Venezuela (1995)
So we dedicate our books 
to the dead. 
Because we have the vain belief 
that they listen to us. 
We, accomplices of trades 
less innocent, 
believe to be gods 
in other worlds 
because we think that happiness 
is the distance of the miracle 
when we dream of a word, 
when we see the planes go off. 

So I became a poet 
because time passes slowly in solitude. 
Isn't it just a dangerous moment 
what sustains our sanity? 
Doesn't madness depend 
of our unique, fragile string? 
Doesn't it hang by a single term, 
the precise term 
which saves us 
or condemns us?

Martha Kornblith (Lima,Perú, 1959 - Caracas, Venezuela, 1997)
Oraciones para un dios ausente 
Monte Ávila Editores, Caracas, Venezuela (1995)

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