lo que mi padre quiere realmente de mí::what my father really wants from me
Lo que mi padre quiere realmente de mí
1
Anoche tuve un sueño. Acompañaba a mi padre
por un camino de tierra. Los dos íbamos a caballo
y apenas cruzábamos palabras. A lo lejos se veía
la sombra de unos sauces, las luces de un pueblo
desconocido y remoto. De pronto, mi padre detuvo
su caballo y preguntó si yo sabía a dónde íbamos.
Le contesté que no. Entonces vamos bien, me dijo.
2
Los caballos del sueño sabían de memoria
el recorrido. Era cuestión de abandonar las
riendas, de dejarse llevar. Eso me causaba un
poco de aprensión, incluso un poco de miedo.
Mi padre, en cambio, parecía muy tranquilo.
Pensé, parece tranquilo porque está muerto.
3
Aquí es donde vivo, dijo como si me quitara
una venda. Fue muy poco lo que vi. Sólo un
páramo de piedras, remolinos de arenisca,
huesos de caballos amarillos. ¿Qué te parece?
No supe qué decir. Tenía sed y me dolía un
poco la garganta. Es un lugar hermoso, dijo,
pero a veces me gustaría regresar. ¿Por qué
no regresas, entonces?, pregunté. Porque es
más fácil que tú vengas me dijo. Y desapareció.
Medicinas para quebrantamientos del halcón
Editorial Pre-Textos, Valencia, España (2014)
What my father really wants from me
1
Last night I had a dream. I was travelling with my father
over a dirt road. The two of us were on horseback and we
barely said a word to each other. Off in the distance you could
see the shadow of some willow trees and lights from a strange
and far-away town. Suddenly, my father stopped his
horse and asked if I knew where we were heading. I told
him no. Then we’re going in the right direction, he said.
2
Horses in dreams always know the way by
heart, so it was simply a matter of loosing the
reins and letting ourselves be led. This caused
me not a little apprehension and even a little fear.
My father, in contrast, seemed very calm.
He seems calm, I thought, because he’s dead.
3
This is where I live, he said, as if taking a blindfold
from my eyes. I could see very little there, only a
rocky plain, sandstone whirls and the yellow bones
of horses. What do you think? he asked. I didn’t
know what to tell him. I was thirsty and my
throat hurt a bit. Beautiful place, he said, but
I feel like going home sometimes. Why don’t
you, then? I asked. Because it’s easier for you
to come to me, he said, and disappeared.
Medicinas para quebrantamientos del halcón
Translation by G.J. Racz
Editorial Pre-Textos, Valencia, España (2014)


Comments